FANDOM



Una cortesana es una mujer entrenada en las artes del amor que puede llegar a ofrecer servicios sexuales. Es una profesión existente en Essos, no equiparable a la de prostituta en Poniente.

Características

Las cortesanas son consideradas el pináculo de la jerarquía de la prostitución, y una persona que solicite sus servicios no puede hacerlo específicamente por razones sexuales. Más que nada es el placer y el honor de su compañía lo que se paga. Estar en su compañía otorga estatus a sus propios clientes. Una relación sexual puede darse por el capricho de la cortesana, no del cliente.


Cortesanas de Braavos

Braavos es conocida mundialmente por sus cortesanas, que gozan de un estatus elevado y son famosas en todo el mundo. Son cultas y bellas, y son parte de las fantasías de los marineros en las ciudades libres. Los bardos cantan sobre ellas; los joyeros y orfebres las colman de regalos; los artistas mendigan el honor de retratarlas; los príncipes mercaderes pagan sumas regias por tenerlas en sus brazos en bailes, banquetes y funciones de cómicos, y los jaques se matan entre ellos en su nombre, para determinar cuál es la más bella cortesana. Cada cortesana tiene su propia barcaza y sirvientes que la llevan a sus citas. No se supone que hablen con ellas, a menos que lo hayan solicitado.

Algunas cortesanas braavosis son famosas, respetadas, ricas y disfrutan de una especie de estatus de celebridad, así como un cierto tipo de misticismo. Algunas familias han producido muchas generaciones de cortesanas, tales como Bellegere Otherys, cuya hija (que tuvo con Aegon IV Targaryen), su nieta, su bisnieta y su tataranieta fueron cortesanas en Braavos, conocidas todas ellas como Perlas Negras de Braavos.

Eventos Recientes

Festín de Cuervos

El Hombre Bondadoso le ofrece a Arya Stark la oportunidad de convertirse en una cortesana, dando una idea de la forma de vida de una cortesana braavosi:

“¿O preferirías ser una cortesana y que se cantaran canciones dedicadas a tu belleza? Sólo tienes que decirlo y te enviaremos con la Perla Negra o con la Hija del Ocaso. Dormirás entre pétalos de rosa y vestirás faldas de seda que susurrarán cuando camines, y grandes señores darán todo lo que tienen por tu sangre de doncella.” [1]

Gata habla con algunos marineros de Poniente, tripulantes de la Simio Sinvergüenza. Todos los mozos de cuerda van al Puerto Feliz, les asegura Gata a los hombres. El simio más joven, un muchacho pecoso y pelirrojo que no tendría más de dieciséis años le pregunta:

“¿Y esas prostitutas de lujo de las que cantan los bardos? ¿Son tan bonitas como se dice? ¿Dónde puedo conseguir una?" Sus compañeros lo miraron y se echaron a reír: "Por los siete infiernos, chico, le replicó uno. Tal vez el capitán podría permitirse una cortesana de esas, pero sólo si vendiera el barco. Los coños de ese calibre son para los señores, no para gente como nosotros.”

Gata les contaba a los marineros que una vez le vendió tres berberechos a una cortesana. La llamó cuando bajaba de su barcaza. Brosco le había dejado muy claro que jamás debía hablar con una cortesana, a menos que ella le dirigiera la palabra, pero la mujer le había sonreído y le había pagado en plata diez veces el valor de los berberechos. Era la Perla Negra. Ellos le preguntan que le había dicho, y ella respondía: “Quiero tres berberechos” y “¿Tienes salsa picante, pequeña?” Los marineros volvían a preguntar: “¿Y tú qué le dijiste?". “No, mi señora” y “No me llaméis pequeña; me llamo Gata”.

Cuando iba por los canales con su carretilla, Gata veía a veces a alguna cortesana que navegaba hacia una velada con algún amante. La Poetisa siempre llevaba un libro en la mano; la Sombra de Luna sólo vestía de blanco y plata, y nunca se veía a la Reina Pescadilla sin sus Sirenas, cuatro doncellas a punto de florecer que le llevaban la cola del vestido y le peinaban el cabello. Cada cortesana era más hermosa que la anterior. Hasta la Dama Velada era bella, aunque sólo aquellos a los que tomaba como amantes podían verle el rostro.

Dareon se encuentra con Gata fuera del Puerto Feliz y alardea de que pronto estará tocando en el Puerto Púrpura, y después en el palacio del Señor del Mar, y que ayer comió arenques con las prostitutas, pero en menos de un año estará comiendo langosta con las cortesanas.[2]


Danza de Dragones

La Niña Ciega era capaz de identificar cada posada y cada taberna por el olor. El Palacio de Satén olía a los perfumes de las hermosas jovencitas que soñaban con ser cortesanas. Cada local tenía además sus sonidos propios: la Casa de Niebla siempre estaba abarrotada de remeros que manejaban las pértigas de las barcas serpiente, que solían discutir sobre dioses y cortesanas, y sobre si el Señor del Mar era un idiota o no.[3]

Cortesanas famosas

Referencias

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

También en FANDOM

Wiki al azar