FANDOM



Rostro de Shireen con psoriagrís HBO

Rostro de Shireen Baratheon mostrando secuelas de la psoriagrís (Game of Thrones)

La psoriagrís es una enfermedad que puede dejar la carne dura y muerta. Es una de las muchas enfermedades virulentas comunes en Sothoryos.[1] En climas fríos y húmedos como las Islas del Hierro y Rocadragón también son propensos a la enfermedad, y es un peligro para quienes viajan por el Rhoyne a través de Los Pesares.

Sintomatología

La piel queda agrietada, con aspecto de escamas y manchas negras y grises, con tacto pétreo. La lengua y los labios también se vuelven de piedra.[2] Por lo general, afecta a los niños, sobre todo en climas fríos y húmedos. Los sobrevivientes quedan desfigurados, pero son inmunes a la rara y mortal peste gris.[3] Los salvajes consideran a las personas que han sobrevivido a la psoriagrís como sucias, por lo que consideran sacrificarlas antes de que convivan con otras personas a las que poner en riesgo de infectarse.[4]

La forma mortal de la psoriagrís comienza por afectar a las extremidades, sólo visible por puntas de dedos ennegrecidas o pérdida de la sensación de los mismos. Cuando el entumecimiento se extiende hasta los brazos o las piernas de una persona, la carne se endurece y se enfría, y la piel de la víctima se torna gris, parecido a la piedra. La ceguera es común cuando la enfermedad llega a la cara. En las etapas finales, la enfermedad se extiende al interior del cuerpo, afectando a los músculos, los huesos y los órganos internos. Aunque la enfermedad no es supuestamente dolorosa, cerca del final, todas las víctimas se vuelven locas.[5]

Si una persona ha estado expuesta a la psoriagrís, puede pincharse cada uno de sus dedos de los pies y los dedos cada día con un cuchillo para comprobar el alcance la infección. Mientras que dichos pinchazos duelan, están a salvo. Es sólo cuando no pueden sentirse el dolor la hoja que tendrán motivo para temer que han contraído la enfermedad.[6]

Tratamiento

Los maestres dicen que el progreso de la enfermedad puede pararse con el uso de jugo de lima, cataplasmas de mostaza y baños muy calientes. Los septones insisten en que la oración, el sacrificio y el ayuno son la cura. También se cree que la amputación de los miembros afectados puede interrumpir la marcha de la enfermedad, pero este tratamiento no es siempre efectivo.[7] Algunos otros dicen que lavar una persona en vinagre ayuda a prevenir la extensión de la psoriagrís, sin garantizar pleno éxito en frenar la enfermedad.[8]

Personas afectadas

Referencias